SALIMOS A FALLAR

 

De los errores se aprende y hacer las cosas mal para encontrar formas de mejorar la forma de hacer las cosas es necesario. Equivocarse, cambiar la manera en que vemos las cosas y de este modo cambiar a las cosas, es útil para no limitarse a siempre ser lo mismo y no pasa nada, porque si lo piensas eres o te comportas distinto según con quien estas, según el día también estas más de humor o más cansado, te apetecerá más salir o preferirás quedarte en casa, quizás optarás por leer un libro o ponerte a escribir como yo en este momento.

Tienes un mundo de posibilidades y lo que elijas hacer en cada momento es lo correcto, es lo elegido y como ya he mencionado en otros escritos cuando elijes una cosa renuncias a algo diferente, renuncias a una infinidad de posibilidades pero a la vez abres un mundo de nuevas oportunidades. Al tomar una elección no estás tomando otras elecciones por tanto no puedes compararlo con algo distinto a lo que has elegido, este hecho hace que sea lo correcto lo que estas eligiendo en cada momento al tratarse de lo que estás haciendo y viviendo, aunque te equivoques es lo correcto, no puede ser de otra forma porque si lo fuera ya no sería lo mismo.

Por ejemplo decides estar con cierta persona, al hacerlo estas renunciando a personas diferentes, por tanto nunca puedes saber si es la mejor elección, no puedes averiguarlo ya que no se dan hechos distintos a los que se dan, están las otras posibilidades no vividas en tu cabeza y tu inseguridad puede que te tenga dudando de si es lo correcto, pero si lo piensas no puede ser de otra forma, puedes pensarlo distinto todo lo que quieras pero no es distinto a como es, por tanto dejate llevar y ríndete a tus elecciones.

Tus decisiones siempre están bien, aunque te duela o te parezca que no y cambies y decidas cosa distinta, por tanto cuando decides que basta o elijes algo distinto ya sabes que estás renunciando a algo diferente o cambiando tu situación a mejor o peor según con que lo compares y tu perspectiva, te creas esta idea de mejor o peor, pero la palabra es diferente, y esta nueva elección como todas y aunque a priori no lo parezca o aunque a priori lo parezca y al final la cambies será de nuevo lo correcto, al ser lo vivido y no poder ser otra cosa.

No te machaques la cabeza inútilmente, no te hagas la víctima, siente lo que tengas que sentir y siéntelo el tiempo que tu decidas, pero si te causa dolor y en verdad no quieres eso cambia tu elección para que algo diferente surja, se otra persona o empieza a ser tu mismo si tienes la ocasión y así lo decides.

De igual forma si la decisión la toma otra persona y influye en tu vida, piensa que del mismo modo que tú tienes la oportunidad de cambiar y un mundo de posibilidades, los otros también; necesitamos de los demás para que a través de ellos nos veamos a nosotros mismos y aprendamos y crezcamos; en cierto punto uno puede encontrarse estancado y no verse o sentirse con las personas que tiene a su alrededor y por eso tome decisiones que si somos una de estas personas a su alrededor nos afecten y puede parecer que nos perjudica, pero si lo queremos puede que seamos capaces de entender que no se trata de nosotros y quizás solo quiera encontrarse a si mismo o potenciarse y necesita nuevos estímulos y es normal para conseguir cosas distintas buscar en sitios diferentes y tratar con nuevas personas. Aunque nos duela y aunque se equivoque es su decisión y es lo correcto pero no se puede comparar a algo distinto, que se equivoque o no es decisión suya y si vuelve perdonarle o no es decisión tuya, cuanto más le impidas irse más costara que vuelva o menos querrá volver.

Todo está bien aunque parezca que todo va fatal al no poderlo controlar o no ser todo como queremos que sea.

Salimos a fallar era nuestra frase cuando salíamos de tardeo con mi amigo Antonio y era salir a disfrutar y pasarlo bien y no condicionarnos a lo que pudiera pasar, que si pasaba algo bueno fuera bienvenido y si habían rechazos pues no pasaba nada, estaba previsto fallar y reírse y pasar un rato agradable y ameno era lo importante, curiosamente al salir a fallar las tonterías que decíamos eran mayores y caíamos con más gracia que cuando salíamos con otros objetivos más serios; podíamos ser más nosotros mismos sin esperar un resultado y más interesante era la gente porque al ser más uno mismo dabas permiso a otros a ser más como querían ser y te lo agradecían al poder soltarse más o no hacerlo si no querían hacerlo pero viendo que al menos si querían tenían la posibilidad. En el error y en el fallo te descubres más y ese miedo a equivocarse y esta necesidad a ser perfectos o formales nos limita y no nos deja descubrir nuestro potencial, nos impide obtener el máximo beneficio de nosotros mismos. ¡Sal a fallar! Pero sal a fallar para salir (realiza una acción) y falla para aprender y mejorar, no te quedes siempre con lo mismo.

Imagínate que eres una empresa y quieres sacar al mercado un producto y que este tenga éxito; puedes pensar en el mejor producto y dedicarte a crearlo y no sacarlo al mercado hasta que tengas lo mejor de lo mejor, lo cual no ocurrirá nunca porque siempre habrá mejoras y te quedaras sin ningún beneficio y pérdidas. O puedes crear tu producto mínimo viable alejado de ser el mejor producto del mercado y empezar a venderlo y obtener beneficios, sobre la marcha ir haciéndole mejoras e ir sacando nuevas versiones mejoradas para así ir vendiéndolo más (como los teléfonos móviles, si sacaran uno una vez que es el mejor no obtendrían tanto beneficio como sacar uno e ir haciéndola mejoras que es lo que hacen todas las empresas) y obtener más beneficios. ¿Qué te conviene más? ¡Salir a fallar! Poner acción y mejorar. Tus beneficios serán mayores a pesar de que tu producto al principio no será lo deseado.

William Neck

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *